¿Qué dirección tomar en nuestra vida laboral? Esta interrogante seguro te ha robado el sueño en más de una oportunidad.

De acuerdo con la reconocida coach vocacional y emprendedora Ashley Stahl, encontrar nuestra ruta es más fácil si respondemos con sinceridad las siguientes tres preguntas:

¿En qué siento que soy bueno?

El viaje comienza con una autoevaluación profunda. Lo primero es reconocer cuáles son las actividades que nos satisfacen, mejor dicho que nos apasionan. Si se trata de las mismas tareas para las que nos hemos formado con estudio y dedicación, ¡enhorabuena!

Seguidamente, toca poner pie en tierra y preguntarnos ¿quién soy? La respuesta nos permitirá medir cuán alineadas están nuestra personalidad, pasión y formación. En el área donde convergen estos tres elementos está el camino a seguir.

¿En qué me dice la gente que soy bueno?

Para mejorar nuestra perspectiva, conviene involucrar a amigos, familiares, profesores y colaboradores. Con frecuencia ocurre que tenemos fortalezas y debilidades que están fuera de nuestro rango visual pero que los demás pueden apreciar con claridad.

Analicemos nuestras interacciones de trabajo: ¿Sobre qué nos solicitan consejo? ¿Qué nos piden que enseñemos? ¿Qué tipo de trabajo nos gana el reconocimiento de los demás?

Las respuestas nos ayudarán a identificar dentro de nosotros habilidades a las que quizá no hemos dado suficiente valor y hasta a motivar un cambio de planes.

¿Qué me detiene?

Finalmente, es recomendable identificar esos elementos internos o externos que obstaculizan nuestro desarrollo. Una forma de hacerlo es llevando por unos días un diario donde exterioricemos pensamientos sobre las cosas que obstaculizan nuestra carrera.

5 a 10 minutos diarios de escritura semi-libre durante una semana nos dará suficientes ideas para analizar. Debemos tomar nota de cuáles son los asuntos que más nos preocupan, valorarlos objetivamente y busca soluciones o al menos acciones mitigantes.

Es común pensar: es que no soy suficientemente bueno; sin embargo, esta es una excusa bastante pobre porque siendo honestos, ¡hasta los campeones olímpicos piensan así!

El ejercicio propuesto por Ashley Stahl te ayudará a encontrar esas aguas en las que no tienes que remar porque la corriente te lleva en la dirección correcta. Por cierto, ¡recuerda disfrutar el viaje!

Tres preguntas para desbloquear tu auténtica carrera: Ashley Stahl en TEDxBerkeley

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