¿Has intentado completar una tarea mientras un par de personas conversan al fondo, alguien a tu lado habla por teléfono, o desde el exterior te llega el ruido de una construcción? Si es así, estarás de acuerdo en que enfocar tu atención en un entorno plagado de distracciones es muy difícil. Sin embargo, la música puede ayudarte a mantener el objetivo en la mira.

Las evidencias experimentales indican que ciertos tipos de sonidos pueden mejorar el desempeño en el trabajo. ¿Cómo lo hacen? Los investigadores han identificado dos posibles mecanismos:

El sonido crea una barrera que anula otros estímulos provenientes del entorno,
La música te pone de buen humor, y esto tiene un efecto positivo sobre tu productividad.

Quizá te preguntes: ¿y acaso los sonidos no consumen parte de mi atención? Pues sí. Pero cuando el ancho de banda cognitivo que ocupan es menor al que ocuparían elementos en el entorno, el intercambio es positivo. Robert Desimone, director del Instituto McGovern para la investigación cerebral señala que:

“En general cualquier ruido de fondo tenderá a enmascarar sonidos inesperados que de otra forma te distraerían. Es probable que una pieza musical familiar tenga el mismo efecto. No hay sorpresas, nada que atraiga tu atención y, al mismo tiempo, la música cubre sonidos menos predecibles que de otra manera competirían con aquello en lo que tratas de enfocarte”.

Esto explica por qué es preferible trabajar oyendo música instrumental suave, ruido rosa ó una caída de agua, a hacerlo con una conversación de fondo: el sonido crea una especie de “cabina de atención” en la que algunos estímulos no logran entrar. Claro que no todo tipo de música es beneficioso; no te recomiendo escuchar las 40 principales o tararear los hits del verano mientras trabajas. La música que promueve la productividad tiene características específicas:

Es familiar,
Es relativamente simple y
No atrae demasiado la atención.

¿Te parece subjetivo clasificar el audio según cuán familiar, simple y atractivo sea? Tienes razón. A la hora de escoger sonidos las preferencias y experiencias personales entran en juego y tienen mucho peso. Sin embargo, esto no invalida los hallazgos de la neurociencia; tan solo implica que la música que promueve tu productividad puede al mismo tiempo distraer a la persona que está a tu lado. Por ejemplo, este compendio de Adrian von Ziegler me ayuda a enfocarme, pero quizá tú preferirías una composición de Mozart. Lo cierto es que, aún reconociendo la variabilidad, ciertos sonidos suelen ser más efectivos que otros. A continuación cinco tipos de audio que pueden hacerte más productivo.

Música instrumental

Derivar significado a partir de las palabras que escuchamos es una tarea compleja, quizá la más intensiva en el consumo de los recursos computacionales de nuestro cerebro. Una investigación publicada por la revista Nature indica que en una conversación se pueden transmitir de 25 a 30 fonemas por segundo, que deben ser procesados rápidamente por el receptor para que el mensaje sea recibido. Entonces, no sorprende que para promover la productividad sea mejor escuchar música sin letras: de esta manera se ahorran una buena cantidad de recursos cognitivos. New age, clásica, electrónica, ambiental, jazz, rock instrumental; hay opciones para todos los gustos.

Bandas sonoras de videojuegos

Este tipo de audio se diseña con el objetivo de sumergir al usuario en una tarea sin distraerlo demasiado, justo lo que buscas en un audio para hacerte más productivo.

Para ahorrarte algo de trabajo, te dejo una playlist con las 100 mejores bandas sonoras de videojuegos. Si no consigues buenas opciones allí, al menos tienes una buena excusa para revisitar tus juegos favoritos, ¡todo en nombre de la efectividad personal!

Ruido blanco/rosa/marrón

Ruidos monótonos y uniformes como los que producen un ventilador, un equipo de aire acondicionado o un televisor sin señal, ayudan a crear el efecto “cabina de atención”­ que promueve la productividad. Este sitio gratuito ofrece una variada gama de opciones y ofrece aplicaciones para los sistemas iOs y Android. Lo recomiendo ampliamente.

Sonidos ambientales

Fuego, lluvia, una caída de agua, un río fluyendo, el canto de pájaros, una cafetería… cualquiera de estos sonidos podría ayudarte a mantener tu atención enfocada por más tiempo. Acá uno de mis favoritos en esta categoría.

5. Otros sonidos

Cantos de monjes gregorianos o budistas, el ruido de una cafetería, sonidos binaurales… quizá alguna de estas alternativas se adapte mejor a tus preferencias. Lo hemos dicho, se trata de un asunto subjetivo, así que te dejo un enlace adicional que quizá coincida con tus preferencias.

Una observación final: si trabajas en un ambiente colaborativo, te recomiendo tener especial cuidado al aplicar esta técnica. Podrías incomodar a algunos colaboradores al reproducir música o sonidos en el ambiente compartido o al usar audífonos mientras trabajas.

Lo mejor será verificar previamente que tus compañeros y superiores se sientan cómodos tu estrategia (¿qué te parece mostrarles este artículo y hacer una prueba grupal?). No tiene mucho sentido elevar tu productividad a expensas de tu imagen como jugador de equipo y de tus relaciones el trabajo. Con esto quiero decir: ¡no des pie para que te etiqueten como el misántropo productivo de la oficina!

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